El kéfir de frutas se adapta al calendario de temporada. Estas opciones te permiten cambiar de sabor sin perder los beneficios probióticos.
La fresa aporta un color rosado precioso, dulzor moderado y polifenoles antioxidantes. Es una de las frutas más populares para kéfir de frutas.
El durazno es jugoso y perfumado; la manzana aporta un dulzor limpio y efervescencia natural. Ambos son excelentes para quienes prefieren sabores suaves.
Las uvas aportan azúcares rápidos que aceleran la fermentación y un sabor elegante. Pruébalas con un toque de menta fresca.
La flor de jamaica es un clásico mexicano: color rojo intenso, acidez suave y propiedades antioxidantes. Fermentada con kéfir es una bebida única.
Agridulce y muy aromático, el tamarindo le da al kéfir un carácter tropical diferente. Ideal para los amantes de sabores intensos.
Moras, arándanos y zarzamoras aportan color y antioxidantes. Sus azúcares moderados producen un kéfir menos dulce y muy refrescante.
No tengas miedo de combinar: mango-piña, fresa-limón o jamaica-tamarindo son algunas combinaciones ganadoras. En Kefifrut rotamos la fruta de temporada para que siempre haya algo nuevo por descubrir.